El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Quien no madruga, no caza boruga.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Por mucho pan nunca es mal año.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Nadie nace maestro.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Hace más el que quiere que el que puede.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
El que se enoja pierde.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
La muerte nos iguala a todos.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
La vida es un misterio, desvelalo.
El que paga mal, paga dos veces.
Palabras sin obras, barato se venden.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Paso a paso se hace camino al andar.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Ser amable es ser invencible.
El avariento nunca está contento.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.