Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Escucha tu corazón... que sabe.
Todo lo que brilla, no es oro.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Buena condición vale más que discreción.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
De tales devociones, tales costurones.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Casa ordenada, casa salvada.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A burlas, burlas agudas.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Buena es la linde entre hermanos.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Hay de todo en la viña del Señor.
Estás entre la espada y la pared.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.