Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
El amor no se mendiga, se merece.
A cena de vino, desayuno de agua.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
La muerte en la patria es agradable.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
La tercera es la vencida"
La monotonía genera aburrimiento
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
A más beber, menos comer.
Del ahogado, el sombrero.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Quien tenga tiempo que no espere
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Viste a la escoba y parecerá señora.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
La verdad es de un solo color
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Amor con hambre, no dura.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Tú no llevas vela en este entierro.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Cuando el río suena es porque piedras trae
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
No juzgues el barco desde tierra
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Por un clavo se pierde una herradura.
Dar una de cal y otra de arena.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.