En Octubre, la oveja cubre.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
La cabra siempre tira al monte.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Gallina que canta, de poner viene.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
No hay que arrear ganado flaco.
La lengua larga es señal de mano corta.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
No hay gato que no tenga uñas.
Se dice el milagro pero no el santo.
Muerto por una, muerto por varias.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
No coma cuento coma carne.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Como es la madre, así es la hija.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
Dos agujas no se pinchan.
Hay que leerle la cartilla.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
En tiempo de campaña, apaña.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Guay del malo y de su día malo.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Zun de noche, se sube a un coche