Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Justicia y no por mi casa.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
De buena semilla, buena cosecha.
Por San Miguel se cata la miel.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
De chica candela, grande hoguera.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
La belleza entra por la boca.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Quien bien siembra, bien coge.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
El que da primero da dos veces.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Obra acabada, maestro al pozo.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Aquí el más tonto hace relojes.
Como se vive, se muere.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.