Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El mejor sol es el que calienta hoy
Otros vendrán, que bueno me harán.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Al potro y al niño, con cariño.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
La casa se arruina por la cocina.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
El vino abre el camino.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
La labranza no tiene acabanza.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
El vino en jarro cura el catarro.
A caballo que se empaca, dale estaca.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Perros y gatos, distintos platos.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Quien hace, aplace.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
De algo murió mi abuela.
Zapato os daré que tengáis que romper.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Cada cual es dueño de su miedo.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.