A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Cada uno canta como le pagan.
A falta de trigo, venga centeno.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
En tiempo de campaña, apaña.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Mal es acabarse el bien.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Por la peana se adora al santo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
El tiempo aclara las cosas.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Deuda pagada, otra empezada.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Las buenas labores honran a los labradores.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Boca ancha, corazón estrecho.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Donde se pace, que no donde se nace.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Hacienda que otro gano poco duró.