Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Nunca es tarde si la dicha es buena.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
No te asombres por poca cosa.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Donde uno piensa, otro sueña.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
El jorobado no ve su joroba
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
De hora en hora, Dios mejora.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Viejo con moza, mal retoza.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
En la amistad, quien más da, menos recibe
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Más vale sudar que estornudar.
Dame rojura y te daré hermosura.
Dan darán, dicen las campanas.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.