A malos ratos, buenos tragos.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
El que mucho promete, poco cumple.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
La paciencia es la llave del paraíso.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Baila más que un trompo.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Este navega con banderita de pendejo.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Cada mochuelo, a su olivo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Quien no tiene quiere más.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Secreto a voces.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Burlas suaves traen burlas graves.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Antes doblar que quebrar.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
A tal amo tal criado.
Felicidad de hoy, dolor de mañana