En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Calienta más el amor que mil fuegos
Rey nuevo, ley nueva.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Sueño sosegado no teme nublado.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Tranquilidad viene de tranca.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
El río se llena con arroyos pequeños.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Esposa mojada, esposa afortunada
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
De pena murió un burro en Cartagena.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Burro empinado, por hombres es contado.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Favores harás, y te arrepentirás.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
El perro que raspa,no muerde.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Ningún mortal peca, cuando defeca.