El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El que jura miente.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Para alcanzar, porfiar.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Si los cocodrilos comen sus propios huevos qué harían con la carne de una rana.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Manda, manda, Pedro y anda.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
El llanto alivia el quebranto.
Dar al olvido.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
A la de tres va la vencida.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
A quien le dan pan que no coma.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Cada cual es hijo de sus obras.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.