No enturbies aguas que hayas de beber.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
No hay que arrear ganado flaco.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Hijos y mujer añaden menester.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
A cada ollaza su coberteraza.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Ruego y derecho hacen el hecho.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Hija que casas, casa que abrasa.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Fue sin querer...queriendo.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
A los enemigos bárreles el camino.
Date buena vida, temerás más la caída.