A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
A quien le dan pan que no coma.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La soga, tras el caldero.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
No se cazan liebres tocando almireces.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El que se queja, sus males aleja.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
A este son, comen los del ron, ron.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Buena es la regla, si la regla es buena.