Precaverse contra un posible percance.
Nada contra la corriente.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.