Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Los mejores pilotos están en tierra.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Cada uno en su casa es rey.
La prudencia nunca yerra.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Chicharra que canta, calor adelanta.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
El amor no respeta a nadie
Toda flor quiere ser fruto.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
El Diablo no se harta de romper suelas.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
A secreto agravio, secreta venganza.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Más obrar que hablar.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Nadie aprende por cabeza ajena.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Cuentas claras, amistades largas.
Al desdén con el desdén.