Detenerse después de probar un poco algo.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Cada mozo lancee su toro.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Llenar el tarro.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
En abril, va la vieja a veril.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Cuanto más primos, más adentro.
Las novedades son la sal de la vida.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
La liebre y la puta, en la senda la busca.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Fue sin querer...queriendo.
Cruz y raya, para que me vaya.
Al mal tiempo, buena cara.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.