Renegad de viejo que no adivina.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
El que no chilla, no mama.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Las migas son también pan.
Ha de salir la corneja al soto.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Amor de asno, coz y bocado.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Los pájaros más bellos están enjaulados
Que cada zorro cuide su propia cola.
Lo estancado se pudre.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El mal trago pasarlo pronto.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
La contradicción es la sal del pensamiento
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
La Cruz, la viña reluz.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
El follo del santo, no hiede tanto.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.