Cielo a corderos, agua a calderos.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Casa chica infierno grande.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Una familia unida come del mismo plato.
El vino hace buena sangre
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
El jorobado no ve su joroba
La tercera es la vencida"
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Quien lo comió aquél lo escote.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Detenerse después de probar un poco algo.