O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Por la boca muere el pez.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
De tal jarro, tal tepalcate.
Ponerle el cascabel al gato.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Hablar a calzón "quitao".
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
A barriga llena, corazón contento.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
No habiendo lomo, de todo como.
El que está a las duras, está a las maduras.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
El arroz ya está cocido.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
La fe no tiene miedo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.