Aquí no hay más cera que la que arde.
Del monte sale, con que se arde.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
La leña cuando más seca más arde.
Quien calladamente arde, más se quema.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.