La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A la bota, darla el beso después del queso.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Hacer la del humo.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Mal mascado y bien remojado.
A donde va encuentra un problema
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Donde no hay harina todo es mohína.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Con pan, hasta las sopas.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
El burro hablando de olotes.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
A cada necio agrada su porrada.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
De desagradecidos está el infierno henchido.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Lo raro es caro.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Ruéganla que se pea, y cágase.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Más mato la gula que la espada.
Este es carne de cañón.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
El que se casa, por todo pasa.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
La alegría da miedo
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Una buena campana se siente de lejos.