Alábate cesto, que venderte quiero.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Maestro, El se puede comer la regla.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Disfruta solo los placeres del momento.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Son cucarachas del mismo concolo.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Leer entre renglones.
Más ordinario que un moco en una corbata.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Entre pitos y flautas.
Estornudos y frailes, salen a pares.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces