Cada uno se apaña según tiene maña.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Más enseñan las manos que los labios.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
A falta de olla, pan y cebolla.
Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
En enero no te separes del brasero.
La boda de los pobres, toda es voces.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Piedra movediza no cría moho.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
A capar se aprende cortando cojones.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Barba roja, mucho viento porta.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Febrero, rato malo y rato bueno.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Las cosas lo que parecen.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.