Nadie se muere dos veces.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Amigo lejos, amigo muerto.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Saber más que Merlín.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Dando dando, palomita volando.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Por San Blas, el besugo atrás.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Canario triste, no come alpiste.
A chico caudal, mala ganancia.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Casa compuesta, caja en la puerta.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
No digas no sin saber por qué no.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Quien hace malas, barrunta largas.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
No hay viejo sin dolor.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.