Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Nadie apalea a un perro muerto.
Dar un cuarto al pregonero.
Con pan y vino, se anda el camino.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Frio, frio, como el agua del rio.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Para San Antón, gallinita pon.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
La vida del puerco, corta y gorda.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La sugestión obra.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
El que mucho corre, pronto para.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
A camino largo, paso corto.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.