Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Después de toda oscuridad hay luz.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Casa de mantener, castillo de defender.
Cada dueño tiene su sueño.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
A largos días, largos trabajos.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Costumbre mala, desterrarla.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
No hay alegría sin aflicción.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Nunca falta un roto para un descosido.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Quien canta, su mal eta.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
A un traidor, dos alevosos.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Madre hay una sola.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Demasiada alegría es dolorosa
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Que cada cual espante sus pulgas.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Cabeza grande, talento chico.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Ningún rencor es bueno.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Por San Antón, la gallina pon.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.