Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
A quién le dan pan, que llore.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Putas y frailes andan a pares.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Al catarro, con el jarro.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El de las piedras hace pan.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Tres al saco y el saco en tierra.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Al son que te tañan, a ése baila.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Dar un cuarto al pregonero.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Las cruces son las escaleras al cielo.