Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Quien mocos envía, babas espera.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
El movimiento se demuestra andando.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
De arriero a arriero no pasa dinero.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Por los ojos entran los antojos.
No hay pero que valga.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
El que nace postrero, llora primero.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Suegra, ni de barro es buena.
El yerro encelado, medio perdonado.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Cada año, calzones de paño.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Solo los pies del viajero saben el camino.
A malos ratos, buenos tragos.
El diablo es puerco.
Más vale ser pobre que estar enterrado.