El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
El que apurado vive, apurado muere.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
El inicio es la mitad de la tarea.
Lo que va viene.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Calle mojada, caja cerrada.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
El borracho, de nada tiene empacho.
De petaca ajena, la mano se llena.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Contra un padre no hay razón.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
No arrojes margaritas a los puercos.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
El que nada no se ahoga.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
De perdidas al río.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
A la larga, lo más dulce amarga.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Arriba canas y abajo ganas.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Buena fama, hurto encubre.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.