Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Yantar sin vino, convite canino.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Bien canta Marta después de harta.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Dar un cuarto al pregonero.
Hacer oídos de mercader.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Santo que no es visto no es adorado.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
A cada cañada le llega su añada.
Hay más días que ollas.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Casa sin madre, río sin cauce.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Un día de obra, un mes de escoba.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Cada uno con su humo.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Un lago se forma gota a gota.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Por los cuernos se agarra el toro.
Con dinero baila el perro.