La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
La tierra será como sean los hombres.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
El río, por donde suena se vadea.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Amar y saber, todo no puede ser.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Marido muerto, otro al puesto.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El que se brinda se sobra.
La ruana no es para el primer aguacero
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
La flor de enero, no llega al frutero.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
El invierno es el infierno de los míseros
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
La letra, con sangre entra.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
El que está a las duras, está a las maduras.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
No hay madre como la de uno mismo.