El viento y la marea no esperan a nadie.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Hombre casado, burro domado.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
El pimiento pequeño es más picante.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Casarás y amansarás.
Sabe más que los ratones colorados.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Mucho apretar, listo aflojar.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
El que se apura, poco dura.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
Donde humo sale, fuego hay.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
La mentira dura hasta que la verdad florece.