Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Los hijos son lo que la madre quiere.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Regla y compás, cuanto más, más.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
La sal no es atacada por las hormigas.
El que con cojos anda se llama bastón.
La cabeza blanca y el seso por venir.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Hijo de gata, ratones mata.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
La edad de oro nunca es la presente.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
La verdad siempre sale a flote.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
La lengua unta y el diente pincha
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El buen vinagre del buen vino sale.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Ande o no ande, caballo grande.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
En Octubre, de la sombra huye.
Comer arena antes que hacer vileza.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
No eches toda la carne al asador.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Más vale un buen morir que un mal vivir.