A quien espera, su bien llega.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
La gente mala se muere de vejez.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
De mala ropa no sale un buen traje.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Hacer ruido, para sacar partido.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
El que la deba, que la pague.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
A chico santo, gran vigilia.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Es más popular que la adelita.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
No hay boda sin doña Toda.
Quien desparte lleva la peor parte.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Para San Antón, gallinita pon.
Justo peca en arca abierta.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Del mirar nace el desear.