Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Cada año, calzones de paño.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Con la boca es un mamey.
Cada cosa tiene su precio.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
El que pestañea pierde.
Tiene el sartén por el mango.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Dios aflige a los que bien quiere.
A Dios, llamaron tú.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
El pan es freno del vino.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Un día menos, una arruga más.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Toda flor quiere ser fruto.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo