¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
A caballo comedor, cabestro corto.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
En el amor solo el principio es divertido
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Quien la haga que la pague.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Que no me busquen porque me encuentran.
Nadie envejece a la mesa.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Mucho ojo, que la vista erro.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Buenas razones cautivan los corazones.