Arena y cal encubren mucho mal.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Donde hay patrón no manda criado.
A cada rey su trono.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Loro viejo no da la pata.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Marido celoso, viejo mañoso.
Todo lo que no se da, se pierde.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
No todos los que van a la iglesia son santos
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Antes muerte que vergüenza.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
El que manda, manda.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Ahogado el niño tapan el pozo.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Ser lento en dar es como negar.
Amor nunca dice basta.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
El vino es la leche de los viejos.
El cerdo siempre busca el fango.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Una maravilla, con otra se olvida.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.