La suerte está echada.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Irse con la música a otra parte.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
A gran arroyo, pasar postrero.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
No es quejido, sino que jode.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Quien mucho desea, mucho teme.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
No hay pero que valga.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Sal no se cuenta con que es salado.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
A veces perdiendo se gana.
A padre ahorrador, hijo gastador.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Después de la guerra, todos son generales.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Mediado enero, mete obrero.