Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Caer para levantarse, no es caer.
Nadie se meta donde no le llaman.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
La casa esta donde el corazón.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
A cada cerdo le llega su San Martín.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Hay quien las mata callando.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
No hay más araña que la que teje.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Canario triste, no come alpiste.
La manda del bueno no es de perder.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Reino dividido, reino perdido.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Nadie se muere dos veces.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.