No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Ver y no tocar, se llama respetar.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Calva buena, luna llena.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Pan ajeno nunca es tierno.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Pereza, llave de pobreza.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Los burros prefieren la paja al oro.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Agua, agua, que se quema la fragua.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Pan casero, de ese quiero.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
A Seguro se lo llevaron preso
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
A buey viejo, pasto tierno.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
La suerte está echada.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Mujer con toca, dos veces si.