Salir del fuego para caer a las brasas.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Muerte no venga que achaques no tenga.
La fantasía es más veloz que el viento
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Mal huye quien a casa torna.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Buenas cartas a veces pierden.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
En carrera larga hay desquite.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Canción de la transición.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Al desdén con el desdén.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.