Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Febrero, cebadero.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El que mal anda, mal acaba.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Del mal manjar, un bocado nomás.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La práctica vale más que la gramática.
Vino mezclado, vino endiablado.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Nada es barato sin una razón.
Belleza de cuerpo no se hereda
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Bailar la trabajosa.
Valgan las llenas, por las vacías.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Quien miente, pronto se arrepiente.
De pena murió un burro en Cartagena.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Remendar y dar a putas.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.