Quien cerca halla, cerca calla.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
A gran seca, gran mojada.
Allega, allegador, para buen derramador.
Pasará, sea lo que sea.
Escucha el silencio... que habla.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La espina saldrá por donde entró.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Amor de amos, agua en cestos.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
A buen bocado, buen grito.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El amor y el reloj locos son.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
El diablo está en los detalles.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Lo que es igual, no es trampa.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
La suerte está echada.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Hay miles de miserias en un solo amor
Llagas viejas, tarde sanan.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Vino mezclado, vino endiablado.
Febrero, cebadero.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Por la boca muere el pez.