Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Rey determinado no ha menester consejo.
No arrojes margaritas a los puercos.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Alabar y callar para medrar.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
El que no cojea, renquea.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Cada cual mire por su cuchar.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Burro empinado, por hombres es contado.
A padre avaro, hijo pródigo.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Yerros por amores, merecen mil perdones.