Alabar y callar para medrar.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio aconseja que, para prosperar o ascender en una jerarquía (especialmente laboral o social), conviene elogiar a quienes tienen poder o influencia y evitar expresar críticas o discrepancias. Sugiere que la discreción y la adulación prudente son estrategias más efectivas que la confrontación o la sinceridad absoluta para lograr el éxito personal.
💡 Aplicación Práctica
- En un entorno laboral jerárquico, donde un empleado elogia las decisiones de sus superiores en público y evita cuestionarlas abiertamente para ganar su favor y obtener promociones.
- En la corte de un gobernante o en círculos de poder, donde los cortesanos o asesores alaban al líder y reprimen sus opiniones críticas para mantener su posición e influencia.
- En situaciones sociales o familiares donde se busca el favor de una figura autoritaria, optando por resaltar sus virtudes y omitir desacuerdos para evitar conflictos y asegurar beneficios.
📜 Contexto Cultural
El refrán tiene raíces en la cultura española y refleja una visión pragmática, incluso cínica, de las relaciones de poder, común en sociedades con estructuras jerárquicas rígidas, como la monarquía o el antiguo régimen. Se asocia con la idea del 'medro' (progreso material o social) a través de la astucia y la adaptación, más que del mérito abierto.
🔄 Variaciones
"Al que buen árbol se arrima, buena sombra le cobija."
"A río revuelto, ganancia de pescadores."