Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Costumbre mala, desterrarla.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Una buena dote es un lecho de espinos
Perdona el error, pero no lo olvides.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Agua y sol, tiempo de requesón.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Al niño que llora le dan pecho.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A consejo de ruin, campana de madera.
Hay quien no ve su camino.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Peso y medida, alma perdida.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Trabaja y no comerás paja.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Menos idea que Geral pasando música.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
El hambre es la mejor salsa
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Una abeja vale más que mil moscas
Remienda paño y pasarás año.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.