Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Una sola araña cien moscas apaña.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
La lengua larga es señal de mano corta.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Hace más la raposa que la curiosa.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Sustos y disgustos matan a muchos.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
El amor no se mendiga, se merece.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Botija nueva hace el agua fresca.
No hay atajo sin trabajo.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Si falta la comida, torcida va la vida.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Una pena quita a otra pena.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Justo peca en arca abierta.
De mala ropa no sale un buen traje.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Pobreza, víspera de vileza.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Buena barba, de todos es honrada.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.