Con el metro que midas, te medirán.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
La noche es capa de pecadores.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
A ave de paso, cañazo.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Reloj y campana, muerto mañana.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Deuda pagada, otra empezada.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Del viejo el consejo.
Sol de invierno caliento poco.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Malos reyes, muchas leyes.
Amor de gato se ve por el tejado.
Toda desgracia es una lección.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Consejo tardío, consejo baldío.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.