Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Antes de criticar, mírate la cola.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
[inicio del curso].
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Ayer putas y hoy comadres.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Como pecas, pagas.
Más duro que sancocho de pata.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
En mala casa, mal amo y mala masa.
No necesito tecomates para nadar.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Con promesas no se cubre la mesa.