Dios nos coja confesados.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Hay más santos que nichos.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Después de la victoria, aprieta el casco.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Agua mansa, traidora y falsa.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Lo bello es difícil.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Más corre un galgo que un podenco.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Zurcir bien es más que tejer.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Cada burro apechuga con su carga.
Jugarse hasta la camisa.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Al son que me tocan bailo.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
La edad de oro nunca es la presente.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Moza de Burgos, tetas y culo.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Perro que ladra, guarda la casa.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.